Antecedentes del desarrollo institucional de la Criminología en México

Por Omar Alejandro De León Palomo

Por Omar Alejandro De León Palomo

Uno de los más notorios antecedentes de la Criminología en México fue la fundación de la revista Criminalia, la cual es creada principalmente por Raúl Carrancá y Trujillo, Francisco González de la Vega, José Ángel Ceniceros y Luís Garrido en septiembre de 1933 (García, 2009), como una necesidad de medio de difusión en materia penal y criminológica.

En diciembre de 1940, los creadores de Criminalia y otros profesionales, estudiosos del fenómeno antisocial (entre ellos José Gómez Robleda y José Torres Torija) dan nacimiento a la Academia Mexicana de Ciencias Penales. “El proyecto de los fundadores era muy claro y necesario: orientar el rumbo de las disciplinas penales en México, a partir del conocimiento puntual de esas materias y de las condiciones del país al que habrían de aplicarse” (Correa, 2001). La revista Criminalia se vuelve a partir de entonces, el órgano difusor de las labores intelectuales de tan connotados académicos. Así es como esta nueva sociedad, y su medio de difusión, hicieron los cimientos de una Criminología más científica y ordenada, que se encontraba dispersa y sin cause en México.

En marzo de 1975 se hace pública la Sociedad Mexicana de Criminología (SOMECRIM) presidida por Quiroz Cuarón, estableciéndose para realizar “Investigaciones en el campo de la Criminología, publicar dichas investigaciones, dar  información general a sus socios de los avances de la Criminología; intercambiar trabajos y estudios con Criminólogos nacionales y extranjeros; difundir el conocimiento criminológico, informar al público de los problemas criminológicos por medio de conferencias, cursos, etcétera, y proponer reformas a las Leyes Penales y a la Política Criminológica nacional” (SOMECRIM, s.f.).

Quiroz Cuarón es oficialmente el primer Criminólogo de México, en 1939, la carrera de Criminología “Aparecía en los programas de estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México, cuando hasta 1938 nadie la había cursado” (Garmabella, 2007). En ese tiempo era director de la Facultad de Derecho Francisco González de la Vega. De hecho no era una licenciatura, sino que era más bien un posgrado, el título otorgado era el de Doctor en Criminología y la forma de obtenerlo era rigurosa: era necesario haber cursado un bachillerato en ciencias biológicas, tres años de la carrera de Medicina y cursar las siguientes materias: Psiquiatría Forense, Medicina Legal, Estadística, Sociología, y Derecho Penal (Garmabella, 2007).

Es hasta el primero de septiembre de 1974 cuando se inaugura la primer Licenciatura en Criminología en México por la Universidad Autónoma de Nuevo León (Leija, 1999). Diseñada por Quiroz Cuarón y Héctor F. González Salinas. El 2 de septiembre de 1978 surgieron los primeros Licenciados en Criminología del país.

El 25 de junio de 1976 se inaugura el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), el cual fue dirigido inicialmente de manera general por Celestino Porte Petit y de forma adjunta por Rafael Moreno González, cuyos objetivos principales son “Acreditar la capacidad del individuo, de la sociedad y del Estado para utilizar la vía penal con moderación y racionalidad”. Este instituto ha sido uno de los medios por excelencia de desarrollo de investigación, y divulgación, así como de actualización y especialización en el ámbito penal y criminológico (INACIPE, 2007:8).

En Agosto de 1994, en semestre cero, se crea el Programa de Licenciado en Criminología de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, el cual inicia formalmente en Enero de 1995 con el plan de estudio ya establecido (Acosta, 2010). Esta licenciatura fue la segunda en el país y la primera en obtener en 2009 el nivel 1 por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) debido a la calidad de su programa educativo.

Actualmente existe una proliferación en el país de instituciones privadas y públicas que ofertan esta licenciatura y diferentes maestrías y doctorados en Criminología; cabe destacar los dos posgrados de Criminología que se encuentran avalados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC). En Reynosa, Tamaulipas se encuentra la Maestría en Criminología y Ciencias Forenses de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y en San Nicolás de los Garza, Nuevo León, se encuentra el Doctorado en Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Referencias

-Acosta González, Rosa Issel. (2010). Plan de Desarrollo UAMRA 2010-2014. [En línea]. Disponible en: http://www.uamra.uat.edu.mx/files/p-desarrollo.pdf. Fecha de Consulta: 30 de agosto de 2013.

-Correa García, Sergio José. (2001). Historia de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. México: Porrúa.

-Garmabella, José Ramón. (2007). El Criminólogo. México: Debolsillo.

-García Ramírez, Sergio. (2009). La Academia Mexicana de Ciencias Penales y Criminalia. Medio siglo en el Derecho Penal Mexicano. Una aproximación. Criminalia, 76(3).

-Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE). (2007). Manual de Organización Específico. [En línea]. Disponible en: http://www.inacipe.gob.mx/htm/normatividad/ManualOrganizacion.pdf. Fecha de Consulta: 30 de agosto de 2013.

-Leija, Marco Antonio. (1999). El Colegio de Criminología UANL. Relación histórica y vivencias. México: Universidad Autónoma de Nuevo León Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

-Sociedad Mexicana de Criminología (SOMECRIM). (s.f.). Inicio [En línea]. Disponible en: http://www.somecrim.org/. Fecha de consulta: 30 de agosto de 2013.

 


SOBRE EL AUTOR

Omar Alejandro De León Palomo

Licenciado en Criminología, Maestría en Criminología y Ciencias Forenses (Becario CONACYT). Universidad Autónoma de Tamaulipas.

 


Derechos Reservados © EDITORIAL CRIMINOCIENCIA.

Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización del Editor

Leave a comment